Sobre Soy emocional

Sobre mí

Celia Basco

Picóloga General Sanitaria. Directora y fundadora de Soy emocional. Nº Colegiada M-36098)

Mi acercamiento a la psicología nace de la inquietud de entender por qué las personas pensamos, sentimos o actuamos tal y como lo hacemos. Por qué ciertas vivencias nos hacen entender el mundo y a nosotros mismos de distinta forma, incluso cómo algunas de ellas en ocasiones nos causan dolor y cómo todo ello nos condiciona. Entender nuestro mundo interno y cómo se explican nuestras emociones y comportamientos.

Desde pequeña me he considerado muy observadora y paciente. Esto se veía reflejado en mi abstracción y creatividad artística, pero también en la curiosidad que me causaban aquellas personas más aisladas o que nadie entendía, lo que me impulsaba a acercarme con el objetivo de darles una oportunidad para conocer un poco más sobre ellas. 

Sin saber qué era ser psicólogo ya sabía que quería dedicarme a algo que estuviera relacionado con ayudar a otras personas. Cuando supe lo que era fue una revelación para mí, mi verdadera vocación. 

En mi práctica clínica, trato de entender a la persona que tengo enfrente en todo su contexto más allá de su problemática, trato de escuchar y empatizar con sus vivencias. Por supuesto, apoyarla y que se sienta reflejada y reconocida en todo el proceso. 

Dentro de mi trayectoria como psicóloga, he trabajado con adicciones y patología dual.
Experiencia en realización de talleres grupales de gestión emocional, habilidades sociales, técnicas de relajación, asertividad entre otros.
Amplia experiencia en terapia con adultos con diferentes problemas como ansiedad, depresión, duelo, autoestima, habilidades sociales, traumas, apego, adicciones, miedos y fobias, problemas de adaptación, mobbing, problemas de pareja o conflictos familiares.

Formación y experiencia

Terapeuta EMDR especializada en apego, trauma y disociación. Experiencia en terapia individual con adultos y de pareja. Experta en ansiedad, depresión, duelo, adicciones, fobias, entre otros.

Graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid.
Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Europea de Madrid.
Terapeuta EMDR (Apego, trauma y disociación).
Especialización en Trastornos de la personalidad, adicciones, trauma y regulación emocional.
Enfoque Terapéutico

¿Cómo trabajamos?

El abordaje terapéutico utilizado en nuestras intervenciones es un enfoque integrador, es decir, trabajamos con técnicas y herramientas que puedan adaptarse más a las necesidad y problemática del paciente. Principalmente utilizando como guía de todos los tratamientos la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento del Movimiento Ocular (EMDR, por sus siglas en inglés).

Desde un enfoque integrador, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento del Movimiento Ocular (EMDR) son enfoques poderosos y empíricamente avalados para el tratamiento de múltiples patologías.

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) está basada en la idea de que nuestros pensamientos, emociones y comportamientos están interconectados. Se centra en identificar patrones de pensamiento negativos o distorsionados y los comportamientos asociados que pueden contribuir a problemas emocionales. Durante las sesiones, se trabaja el cuestionamiento y cambio de estos pensamientos negativos para poder adoptar patrones de pensamiento y comportamiento más saludables. También proporciona técnicas y herramientas para manejar el estrés, gestionar las emociones y mejorar las habilidades de comunicación.

La Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento del Movimiento Ocular (EMDR). Es una terapia que se utiliza para el tratamiento del trauma y otros trastornos emocionales. Se enfoca en los recuerdos traumáticos y utiliza movimientos oculares dirigidos para ayudar al cerebro a procesar estos recuerdos de manera adaptativa. Durante las sesiones de EMDR, los pacientes revisan el recuerdo traumático mientras siguen los movimientos oculares del terapeuta. Esto ayuda a reducir la intensidad emocional asociada con el recuerdo traumático y permite que el paciente lo procese de manera más saludable.

Desde un enfoque integrador, se puede combinar la TCC y el EMDR para ofrecer una terapia más completa y personalizada. Por ejemplo, la TCC puede utilizarse para abordar patrones de pensamiento negativos y comportamientos desadaptativos, mientras que el EMDR puede ser aplicado específicamente para tratar experiencias traumáticas. Integrar estas terapias permite adaptar el tratamiento a las necesidades individuales del paciente, proporcionando herramientas para el manejo emocional y el procesamiento de experiencias traumáticas de manera eficaz y compasiva. Este enfoque integrador ofrece una perspectiva holística para el tratamiento, ayudando a las personas a superar desafíos emocionales y mejorar su calidad de vida de manera significativa.